El coronavirus y nuestra boda.

Actualización 15 de marzo

Esta va a ser una reunión con nuestros seres más queridos al inicio de la crisis del coronavirus. Así que decidimos incorporar medidas extra de prevención:

  • En la iglesia pasaremos de celebrar en el sagrario a celebrar en la nave principal con capacidad para más de 800 personas, así el espaciamiento será muy sencillo: Nos sentaremos hasta 3 por banca y dejando dos filas libres. No se dará la paz. La comunión se tomará con las manos. No habrá confesiones.
  • En la comida colocaremos más mesas, para que se sienten menos personas por mesa (son para 12; sentaremos 6) y quedemos más espaciados. Seremos menos de 60.
  • Nos restringiremos de dar besos y abrazos; en su lugar nosotros optaremos por un saludo tipo Hindú: con las manos en forma de oración y con una pequeña reverencia del cuerpo… poniéndole toda la intención.
  • Los meseros y personal de cocina llevarán cubre-bocas quirúrgico que también estarán a disposición de todos los invitados
  • Tendremos abundante gel para manos hecho según indicaciones de la OMS. Elaborado por nosotros con 70% de alcohol; 30% de aloe vera; gotas de aceite esencial de árbol de té y esencia de mandarina.

Actualización 12 de marzo

Uno de los temas que está en boca de todos es la actual pandemia de COVID-19. Hay muchos datos circulando, pero sin el debido análisis eso significa mucha desinformación.

Al tener planeada la boda para el 21 de marzo, nos hemos plantado seriamente qué hacer. Ya hemos tomado una decisión y tú deberás tomar la tuya. A continuación te exponemos información relevante y finalmente nuestra decisión.

¿Me voy a exponer al virus?

Sí. Prácticamente toda la población mundial lo hará este año. ¿Y en la boda?… Los datos publicados indican que el nivel de contagio en México es TODAVÍA muy bajo. Con los datos actuales la posibilidad de que algún invitado tenga coronavirus (ya multiplicado por el número total de asistentes: 120) es muy inferior al 1%.

Las cifras de población expuesta se escalarán de forma exponencial. La OMS lo denomina fase 2 y cada 3 o 4 días se duplicará el número de infectados. Esta escalada en México se dará a finales de marzo. Así que el periodo más critico para contagiarse será por Semana Santa y Pascua.

Lo que todos sabemos.

No hay cura. No hay vacuna (todavía). Se trasmite primariamente por las gotitas de saliva que proyectamos al toser o estornudar (incluso antes de ser sintomáticos) y secundariamente por tocar lugares infectados y luego llevarnos esa infección a la boca, nariz y ojos al tocarnos (por eso lo de lavarse las manos).

Crisis sanitaria.

Si no hay cura y la mayoría vamos a entrar en contacto con el virus ¿Qué caso tiene hacer cosas?

A nivel macro, no es lo mismo que la mayoría de los casos se concentren en pocas semanas a que se diluyan (casi los mismos casos) en varios meses (por eso la contención aunque ya es segura la pandemia). La capacidad hospitalaria es limitada (ridículamente chica para esta pandemia) y no hay equipos suficientes para atender ese 4% enfermos graves de los 30% a 50% infectados sintomáticos. Y además, al tener más tiempo, aumenta la posibilidad de descubrir una vacuna.

A nivel personal no es lo mismo recibir una fuerte carga viral que una pequeña, por ello la higiene y el contacto limitado.

La boda.

Hemos decidido (con la información actual: 12 de marzo) seguir con la boda, pues estamos en una fase en que el contagio entre la población general es muy bajo. Estaremos atentos a las noticias para ver si necesitamos tomar medidas especiales o incluso cancelar.

Cado uno deberá tomar su decisión. Nos mantendremos informados.

Los esperamos.